Tener una alberca en casa es el sueño de muchas personas, pero pocos se detienen a pensar que este lujo requiere de cuidados que muchas veces pueden ser tediosos y tardados, así que hoy te vamos a decir qué debes hacer para mantener limpia el agua de tu piscina de forma fácil.

En primera instancia, debes saber el tamaño de tu alberca. Toma las medidas de largo, ancho y profundidad para tener las medidas correctas. Esto es necesario porque se utilizan algunos productos que requieren de esta medida para saber cuánto debemos usar.

Una vez tomadas las medidas, debemos evaluar cómo está el agua de nuestra alberca. Te recomendamos revisar que no tenga un colores u olores indeseados, así como verificar que no le crezcan algas o se formen burbujas en la superficie. Puedes utilizar herramientas especiales para analizar niveles de cloro y pH para hacer un examen preciso.

Otro aspecto a cuidar es la desinfección de la alberca. Para ello se debe tomar en cuenta el nivel de cloro, ácido cianúrico y calcio, así como llevar el control de pH. Además, limpiar con frecuencia y usar un clarificador es importante cuando se vacíe el agua. Limpia los laterales y el fondo de la alberca con un cepillo para alberca. No olvides limpiar el sistema de filtrado porque se acumulan muchas bacterias y hongos que pueden pasar al agua.

Puedes complementar la limpieza de tu alberca con otros tratamientos como algicida, oxigeno activado, bromo y electrólisis salina.